Si el que creímos…

Si el que creímos y quisimos muerto está más vivo que muerto, si Bill Richardson sale de visita de cuatro días a La Habana diciendo que nunca respiró mejor atmósfera, si Juanes y Miguel Bosé ya tienen atado lo que pudieron atar, si ya hay voluntarios para concierto de desagravio, si recogen firmas contra el hambre y la falta de libertad, si en unos días todos los franceses podrán leer cuánto apoyó a Cuba Victor Hugo, si ya nos abandonan los calores del estío, si, por lo tanto, todo sigue exactamente igual que siempre, se vive y se muere, se respira, se canta a la paz por unos y por otros, se rubrican cartas, se lee a los clásicos, se asiste al pronto cambio de estación, entonces, ¿a qué tanta agitación?

Ah, ya sé, la esperanza, el entusiasmo y la sospecha de que nada es lo que parece. (Casi) Todo se lo debemos a esas tres taras…

30/08/2009 20:36

 

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