A golpe de reflexión

Ese hombre está trabajando a destajo. Reflexiona que te reflexiona… Vive una segunda juventud, una vida después de la muerte. Se despide de su larga existencia espectral y cuela en Cubadebate, y de ahí en la prensa de todo el mundo, su traje de Adidas.

Hasta ahora, con alguna excepción, se dedicaba a escribir sobre cualquier cosa, con especial predilección por el fin-del-mundismo. Pero estos últimos días el reflexionante reflexiona sobre lo que hay que reflexionar. Y se lo ve animado, como a poeta joven que encuentra tema lírico. En su caso, la intriga: eje vertebral de su poética. Lo grave, lo distinto, como apunta Juan Antonio Blanco, es que dictamine en materias sobre las que aún no se ha pronunciado el gobierno cubano, como es el caso del levantamiento de las sanciones de la Unión Europea.

La razón de ello es sencilla: la política exterior no es un juego de niños. Raúl, piensa, puede jugar a la apertura, a las «medidas» y a lo que quiera. Pero la política exterior, es decir, el lugar que Castro I quiere que ocupe Cuba en el mundo es su coto privado. Que adelante la venta de tostadoras si quiere, pero la carpetica «Cuba en el mundo» es suya, exclusivamente suya.

«No soy ni seré nunca jefe de fracción o grupo». Umm, con que grupos y fracciones, ¿no? « Excusatio non petita, accusatio manifesta», se dice. Y al día siguiente, la amenaza, ¡y qué amenaza!: «Tal vez en los próximos días dedique este tiempo a otras actividades.» ¡¡En los próximos días?? ¡¡«Otras actividades»??

«Pido sintonizar el televisor», escribe, y me recuerda aquel chiste que circulaba hace año y medio por La Habana: Raúl Castro le regala televisor a su convaleciente hermano y le pregunta al día siguiente cómo le iba con el aparato. «No puedo cambiar los canales porque no me dejaste el mando (a distancia)», se quejó Castro I. «Ah, no, el mando me lo quedo yo», le respondió el sucesor.

-¡Carlitos! -llama con voz queda.

-Ordene, Comandante –solícito y enguayaberado el asistente-. ¿Le pongo otro canal?

-No, no.

-Hay voleiplaya femenino en Eurosport –sugiere el muchacho y le hace un guiño.

-Llama al sastre.

-¿Al sastre?

-Sí. Quiero uniformes nuevos.

-Pero… Uniformes… ¿deportivos?

-No, chico. ¡Verde olivo!

 

23/06/2008 15:24
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.