Tiernos detalles de la represión

Hay un detalle en la Ampliación a la última nota circulada por Martha Beatriz Roque (ambas más abajo) que sirve de magnífica estampa del totalitarismo cubano. De la manera en que una vileza con tintes bufos se ha ido convirtiendo en práctica cotidiana.

No se trata, que también, del relato de los empujones, la grosería, el ninguneo activo. De eso, claro, hay también de sobra en la primera Nota de Prensa, que recoge exhaustivo relato de las detenciones y retenciones del día 27 de septiembre, y en la Ampliación, ambas firmadas por Antúnez y Martha Beatriz Roque.

Es otra escena la que llamó mi atención. Una con algo de Halloween y esos niños que recorren el barrio de puerta en puerta. Una con padres viles y niño cartero, como si de literatura infantil se tratara. Una escenita postal. De postal. Aquello del recadito traído por las inocentes manitas de una niña, un heraldo que ha de acarrear por fuerza auspiciosas noticias.

La escena transcurrió en el Reparto Virginia, Santa Clara. La protagoniza una criatura llamada Leyanis.

A sus tiernos tres añitos de edad, nuestra Leyanis trasladó mensaje oral y escrito: «Coge Testmi: ¡Viva Fidel!»


 

De contra:

En el diario El País están tan contentos con ese Ekaizer verdugo de Aznar y Bush que anuncian en inglés coloquio con el de la requetescoop.

No había visto tamaño alarde bilingüe en la primera plana de ese diario jamás. De pronto, su Ekaizer se internacionaliza como aquella niña del Rif a la que turista española ahíta de televisión confundió con Madeleine McCann.

Estoy ansioso por ver cómo se baja Ekaizer de las rodillas del reflexionador Castro que lo sometió a copy & paste en el Granma. Porque alguien se lo preguntará, ¿no?

02/10/2007 13:27


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