Un poco de Paglia

Leer a Camille Paglia me ha producido siempre una mezcla de estupefacción, placer y desdén. Sexual Personae es bueno hasta donde puede serlo una fiesta en la que conoces a la gente, pero descubres que se comportan en forma desusada. Y, a ratos, ridícula. Te parece que te falta ponerte a tono, como si en la fiesta de marras se trazaran rayas en una habitación a la que no consigues entrar con tu tarjeta de crédito lista para machucar los granos y ponerlos en fila, y el billete enrollado para saberlas subir a toda prisa. Una fiesta, por lo tanto, a la que no niegas el ánimo, pero de la que no participas plenamente.

En Vamps & Tramps, Paglia mezcla artículos, o secciones, brillantes –esa díscola historia de la violencia sexual en “No Law in the Arena” o sus deliciosas vindicaciones de Hillary Clinton y Woody Allen- con, a mi juicio, infelices diatribas contra Susan Sontag –el célebre “Sontag, Bloody Sontag”- y el postestructuralismo francés, al que Paglia trata como a némesis.

Pero la Paglia es la Paglia. Y polariza, seduce y arrebata. Lo expresaba muy bien una viñeta, que vi no me acuerdo dónde, en la que el maître de un restaurante pregunta a dos comensales recién llegados: ¿Camille Paglia o no Camille Paglia? Lo hace como quien pregunta: ¿Fumadores o no fumadores?

Me encuentro ahora en Salon.com, de la que es asidua columnista, a pesar de sus esporádicas ausencias, sabrosa ristra de respuestas a cartas de sus lectores. Evidencian, creo, que la fórmula Paglia se va apagando. Pero también que todavía es capaz de luminosos fogonazos. Otra vez grosera y ciega hacia el postestructuralismo francés. Harold Bloom lo hace mejor, porque lleva a Shakespeare, Dante y una tradición talmúdica de la lectura bajo el brazo. En ella: torpe rencor, como quien se pelea con vecinito que le agitó un durofrío. Le preguntan por Baudrillard, por su reciente muerte, y suelta:

“I suspect Dante designing his Inferno would have had a very special little hot spot for poststructuralists and postmodernists…, who distorted language with self-important opacity and who inflated small ideas into giant, groaning bladder-bags. I never encountered a single sentence by Jean Baudrillard, Jacques Derrida, Jacques Lacan or Michel Foucault that drew or held my interest. As for Baudrillard's dizzy maunderings about mass media, they made no sense whatever to me as a professor of media studies or as an American who grew up on pop and whose vibrant patron saint was Andy Warhol. Good riddance to that whole crew!”

¡Qué mal leíste, Camille! ¡Shame on you! Confundes a los epígonos con los maestros.

Bien, sin embargo, tus ganas, y acierto, de hacer diana en Annie Leibovitz y su manejo de la muerte de Susan Sontag. La obscenidad de aquellas fotos del cadáver de la autora del “On Photography”. Lo fácil que es ahorrarse reproducirlas, lo que hago.

Y sublime, la Paglia de los fervores contrarios al mainstream: su resistencia a rendirse a la facilona moda del Global Warming. Suscribo su disgusto ante el documental de Al Gore. Comencé a verlo en vuelo de Miami a Madrid en febrero pasado y no aguanté ni lo que ella.

“I am a skeptic about what is currently called global warming. I have been highly suspicious for years about the political agenda that has slowly accrued around this issue. As a lapsed Catholic, I detest dogma in any area. Too many of my fellow Democrats seem peculiarly credulous at the moment, as if, having ground down organized religion into nonjudgmental, feel-good therapy, they are hungry for visions of apocalypse. From my perspective, virtually all of the major claims about global warming and its causes still remain to be proved.

Climate change, keyed to solar cycles, is built into Earth's system. Cooling and warming will go on forever. Slowly rising sea levels will at some point doubtless flood lower Manhattan and seaside houses everywhere from Cape Cod to Florida — as happened to Native American encampments on those very shores. Human habitation is always fragile and provisional. People will migrate for the hills, as they have always done.

Who is impious enough to believe that Earth's contours are permanent? Our eyes are simply too slow to see the shift of tectonic plates that has raised the Himalayas and is dangling Los Angeles over an unstable fault. I began «Sexual Personae» (parodying the New Testament): «In the beginning was nature.» And nature will survive us all. Man is too weak to permanently affect nature, which includes infinitely more than this tiny globe.

I voted for Ralph Nader for president in the 2000 election because I feel that the United States needs a strong Green Party. However, when I tried to watch Al Gore's «An Inconvenient Truth» on cable TV recently, I wasn't able to get past the first 10 minutes. I was snorting with disgust at its manipulations and distortions and laughing at Gore's lugubrious sentimentality, which was painfully revelatory of his indecisive, self-thwarting character. When Gore told a congressional hearing last month that there is a universal consensus among scientists about global warming — which is blatantly untrue — he forfeited his own credibility.

Environmentalism is a noble cause. It is damaged by propaganda and half-truths. Every industrialized society needs heightened consciousness about its past, present and future effects on the biosphere. Though I am a libertarian, I am a strong supporter of vigilant scrutiny and regulation of industry by local, state and federal agencies. But there must be a balance with the equally vital need for economic development, especially in the Third World.

Lo dicho: magnífica.

Por último: ¡no se pierdan carta y comentario sobre Anne Nicole Smith, esa diosa postmoderna! Cierran la serie de comentarios a sus lectores, que es uno de los formatos de la columna de Paglia para Salon.com. Y no tienen desperdicio.

 

En la propia salon.com, otro rostro encajado en el marco de Korda. El del parece que insufrible Sanjaya Malakar, concursante de American Idol. De esa galería infinita, sigo prefiriendo el “Che Frijol” (2000) de Vik Muniz, un Warhol después de Warhol.

 

Ciutadans de Catalunyacae en intención de voto, según sondeo de la Generalitat de Catalunya hecho público ayer. Al haberle entregado la ejecución práctica del ideario de Ciutadans a Albert Rivera, sus promotores mataron el proyecto. Acompañado en el Parlament por ese par de imbéciles que nadie creyó fueran a salir elegidos, Rivera quedó neutralizado desde que dijo sus primeras palabras en español durante el debate de investidura y nadie se levantó ni lo acusó a gritos de botifler. A partir de ese instante, lo que correspondía era hacer política desde un pensamiento liberal y postnacional. Pero, ay, ésa resultó tarea para la que Rivera no era apto.

 

De contra: Dijo Lage en Caracas: “La Especialidad de Medicina General Integral, ideada y desarrollada por Fidel desde los primeros años de la década del 80 permite una concepción integral de atención al ser humano en su relación con el ambiente y la comunidad. Cada uno de ustedes ya tiene las habilidades y el conocimiento para atender lo mismo a un niño, que a una mujer, que a un anciano.”

Lage, Lage. La figura del especialista de marras es idéntica a la de los médicos rurales que pueblan toda la literatura de los ss. XIX y XX. Charles Bovary, ¿era graduado en Caracas? Los médicos curalotodo de Kafka, Gógol o Bernhard, ¿estudiaron en la Escuela Latinoamericana de Medicina? Y nuestro médico chino, ¿no era autodidacta el tipo?

A ver si este domingo les pongo, a ti y al estadígrafo pedante, una lectura que los ilustre.

 

UPDATE:

Magnífico Andrés Reynaldo en La iglesia de Fidel. Esa cómplice aquiescencia de la iglesia cubana con el castrismo. Jugamos, los cubanos, con la peor de las novenas. Ni teniendo la pelota en la mano sabes para dónde virarte.

15/04/2007 13:47


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