Gitmo(s)

Hace unos meses, Paolo Pellegrin, de la Agencia Magnum, realizó una larga serie de fotografías en la Base Naval de Guantánamo. Ahora, la Agencia las ha completado con entrevistas a unos y otros. Slate.com, ufano y rimbombante, lo llama Photo Essay. Magnum les dio pie, claro.

No se trata de material inocente. Ni se trata de inocentes.

Más bien de un incómodo espacio de exterioridad. Una galería recostada a los márgenes. Una anormalidad con mañas de coartada. En el blanco y negro de la lente de Pellegrin, Gitmo es una cárcel como otra cualquiera, con alambradas, un achtung aquí o allá, admoniciones y rabias. Una suerte verla y pensarla en colores más puros que el naranja.

 

Excelente noticia la apertura de Cuba: el archivo de Connie. Documentos, fotografías y publicaciones de la vida cultural y universitaria de la Habana en la década de 1960 y algo de la década de 1970.

Lo inauguran ejemplares de las revistas Mella (31/05/1965) y Alma Mater (1968) y selección publicada en Bohemia del seminario “La cultura como actividad de masas” celebrado los días 20-25 de octubre de 1971, a instancias de la CTC. En el último, intervienen los tres remalísimos que soliviantaron La Habana hace unas semanas: Serguera, Pavón y Quesada. No están solos. Nunca estuvieron solos.

Lo de Alma Mater no tiene desperdicio. Se trata de número especial con motivo de la Ofensiva revolucionaria. “En paz descansen cabarets, cabaretuchos y similares” se titula su artículo estrella, encuadrado en cintillo que repite en apretada secuencia, como la cinta adhesiva con que se rodea la escena de un crimen, MÁS REVOLUCIÓN.

Mella, por su parte, viene convertida en panfleto homofóbico. Las viñetas son, sencillamente, repugnantes, y nos recuerdan que Wilson dibujaba algo más que redondas criollitas.

Gracias, Connie, por ponerle al pasado no tan pasado ese grotesco rostro de hemeroteca.

 

De contra: Du Côté de chez Wang: Beijing. El ministro cubano de la Informática y las Comunicaciones, Ramiro Valdés Menéndez, llegó hoy a esta capital en visita oficial por invitación de las autoridades chinas. El dirigente cubano, quien es además miembro del Consejo de Estado y ostenta el grado histórico de Comandante de la Revolución, cumplirá en la nación asiática una intensa agenda de trabajo. Según el programa, está previsto que Ramiro Valdés se reúna con el ministro de la Industria de la Información, Wang Xudong, con el de la Administración Estatal de Radio, Cine y Televisión, Wang Taihua, y con otros altos funcionarios. La delegación que encabeza el ministro cubano también viajará por centros de interés económico y de desarrollo tecnológico en diversas provincias y ciudades chinas.

¿Ya lo sabe la INTERPOL?

 

UPDATE: Con motivo de la aparición en Cubaliteraria de artículo de Alberto Garrandés escrito originalmente para el número dedicado a PAIDEIA por Cubista Magazine, Néstor Díaz de Villegas, su director, está circulando la protesta que sigue, a la que me adhiero.

Queridos amigos:
Me parece increíble que un artículo de Alberto Garrandés, aparecido en el último número de Cubista Magazine, y que comenta el caso de Naranja Dulce, una revista censurada también en su momento, sea reproducido en Cuba Literaria, sin citar la fuente (e incluso, arrancando de cuajo la ilustración que reproduce la portada de Naranja Dulce en otro artículo de la misma Cubista, pero sin molestarse en escanearla ellos mismos).
Dos errores no hacen un acierto: Garrandés debía exigirle a los editores de Cuba Literaria que citen a Cubista Magazine como el sitio donde apareció originalmente su artículo. (De hecho, ese artículo, «Naranja Dulce y la utopía de los saberes creativos», fue escrito especialmente para el número 5 de Cubista Magazine, dedicado al Proyecto Paideia y patrocinado enteramente por el Instituto Cubano de Cultura de Los Ángeles, California). De lo contrario, la aparición en Cuba Literaria de «Naranja Dulce y la utopía de los saberes… » serviría el único propósito de borrar del mapa a Cubista, logrando aquello que el artículo de Garrandés, (y el número especial de Cubista dedicado a Paideia) pretendía subsanar.
Cubista no retiene los derechos de reproducción sobre los artículos que publica: citarla debidamente es un asunto de lealtad personal, de legalidad privada, más que pública. Callándonos participamos en el escamoteo, eso debía estar más que claro a estas alturas.
Néstor

23/03/2007 17:30


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