La naturaleza de un déspota

Fascinante esta fotografía del dictador norcoreano que distribuye hoy Reuters.

Sale el zombi Kim Jon-il de su sarcófago y lo conducen a fábrica de huevos, eso que eufemísticamente los humanos llamamos granja avícola.

«¡Mire cuántos huevos tenemos!», le dicen sus colaboradores, ufanos.

Y el tipo escruta la puesta, descubre los huevos distintos, ¿cuál lo inquieta más?, ¿el más grande?, ¿el huevo blanco, escondidito el pobre?, y señala torciendo el gesto.

¡Qué foto magnífica para enseñar a los niños de primaria la naturaleza perversa de un déspota!

Su ojo sutil y su dedo rígido, siempre listos para mandar a un hombre a la cárcel. Para cortarle los huevos por más grandes o por más puros.

h/t: Drugoi

02/11/2009 23:25

 

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