Fecha para el VI Congreso del PCC, según el cónsul en Barcelona, et al.

En extraña entrevista a Kaos en la red, el cónsul de Cuba en Barcelona, Carlos Castillo Calaña, anuncia que el VI Congreso del Partido comunista de Cuba ya tiene fecha.

Castillo mira a a los lados con pavor. Evita la cámara como quien teme a sus propias palabras. Un comentarista de este blog sugiere que teme a tomatazo. Puede ser, aunque me parece que más bien lo asquea e intimida lo que pueda salir de su boca.

El Congreso tendrá lugar, según Castillo Calaña, en noviembre de 2010. Es decir, un año después de lo inicialmente previsto.

Oye, pero ¿quién autorizó a Castillo, humilde cónsul ya de camino al retiro, a revelar fecha que los hermanos Castro aún no han querido confiarnos? ¿Quién coño es ese Castillo para decir palabras de Palacio?

Castillo Calaña desoyó la orden expresa del MINREX y la Embajada en Madrid: ¡ni una palabra a la prensa española! Y nos regaló, ¡gracias, Casti!; ¡mua, Casti!, un retrato del miedo, del terror, que la prensa libre, aun cuando amiga, genera en los enviados de los Castro.

Mientras Castillo llena el contenedor que saldrá del puerto de Barcelona con la pacotilla que compró su mujer con destino a La Habana suelta inoportuno chivatazo.

Ay, Castillo, que te sea leve el castigo, compadre. Siempre será más leve que el que me anuncio tu mujer.

Véase en 08:45

Curiosa la historia del criador de jutías que trae hoy Juventud Rebelde, pero llega tarde. Llega, apagada ya la pantalla de la Oficina de intereses en La Habana, por cuyos leds se habría paseado quién sabe si con provecho.

Un bonito relato de jutías devueltas al monte tras haberlas mimado en jaulas.

«Las jutías criadas en cautiverio son más mansitas, les cuesta un poco más de trabajo subir a matas… a pesar de ello, se adaptan rápido a la manigua», dice el cuidador.

¡Prodigioso! Jutía, que en Cuba vale por cobarde, y manigua, la patria de los bravos, juntas. ¡Qué buen titular ese para pasarlo en la pantallita de marras!

Dice la Casa Blanca que retiró la pantalla por estéril. Tómese nota: si prima la eficacia, no será esa pantalla lo único que se desmonte. Vaya, que si yo trabajara en Radio Martí ya estaría dejando el résumé en Las culebrinas. Y si en Tele Martí, ni te digo.

«No era efectiva como una manera de llevar información a los cubanos… (quienes) ni siquiera podían verla porque fue obstruida», dijo un portavoz sobre la pantalla. Y sí, razón no le falta. Pero dijo también que confía en que otras iniciativas de Obama surtan mayor efecto para llevar información a los cubanos y se felicitó de que Cuba retirara unas vallas y unos grafitis que ofendían a USA. En eso ven un gesto. ¿Qué será lo próximo? ¿Sacarán del aire Tele Martí y se felicitaran de que, a cambio, Cuba incluya más documentales pirateados al Discovery Channel en la programación del Canal Educativo? ¿Levantarán el embargo y se felicitarán de que Cuba tenga el gesto de modernizar los campos de minas en torno a GITMO? ¿Derogarán la Ley de Ajuste cubano y saludarán que a cambio La Habana arregle tres baches en la calle Ayestarán?

Lo malo de la conjunción en mismo día de ese encantador artículo sobre las jutías y las explicaciones de la Casa Blanca del por qué retiran la pantalla es que a partir de ahora cualquier día que esté Obama hablando de la flexibilidad con los Castro y de su política de gestos, alguien del público lo podrá sorprender con una estentórea imprecación: ¡Jutía!

29/07/2009 2:09

 

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