La sombra que es Castro II

Un par de momentos reseñables del discurso de Raúl Castro hoy en Holguín…

Primero, una frase deliciosa que debería entrar en cualquier antología que recoja perlas de dictadores: “¿A qué comprovinciano se le ocurrió ponernos el sol aquí detrás? (Risas.) A mí no me molesta pero estoy seguro de que ninguno de ustedes me puede ver. Verán si acaso una sombra: ése soy yo.”

La sombra que soy yo: ahí tiene García Márquez título para esa novela sobre Castro I que parece no leeremos nunca. Y en el alarde de Raúl como padre de bosques tiene buen material para apertura de capítulo. Digo, porque entiendo que el hermano y sucesor figurará en esa novela, ¿no?

Véase en torno a 02:00:

Mi momento predilecto del discurso, sin embargo, fue el salpafuera productivista y reformaagrarista. Medio siglo de tierras criando marabú por culpa del comunismo y ahora, así de golpe, resulta que lo único que está por ver es si los cubanos quieren trabajar. ¡De ampanga!

Véase abajo y particularmente a partir de 02:00:

El resto del discurso, pura cháchara, el idiolecto del castrismo tecleado a cuatro manos. Se habló largo de las presas, por cierto. No así de los presos. De hecho, esta vez, me parece que ni los “cinco héroes” cogieron cajita discursiva.

UPDATE:

En Drugoi, blog magnífico que ya he recomendado aquí más de una vez, insertan hoy una serie fotográfica tomada recientemente en La Habana que me parece muy atendible. Se trata del seguimiento a otro post de hace unos días, donde se repasaba el campo cubano a 56 años del “glorioso” asalto al cuartel Moncada.

La música mal acompaña la exposición, pero del lobo, un pelo. De hecho, recomiendo inhabilitar el audio.

26/07/2009 21:00

 

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