La prensa de Castro I

No le dan artículos. Se atragantaría con ellos. ¿Opiniones? No le interesa ninguna más que la suya.

Le queda poco tiempo –en cierto sentido, a todos el tiempo nos resulta escaso- y le hacen llegar selección diaria de despachos de agencias. Eso es lo único que no ha cambiado en su vida. Porque siempre leyó cables de agencias. Siempre se refiere a ellos. Siempre se refirió a ellos antes.

Sabe que las redacciones de los periódicos son espacios vacíos, como los aeropuertos, donde la noticia se torna fofa, donde a la trama de la realidad le adosan opiniones, impresiones.

Él quiere la noticia desnuda, neutra: la noticia despojada de la paja -que es también lanza- de los adjetivos. Y aunque sabe que también hay redacciones en las agencias de noticias y que también en ellas hay manos que traducen la realidad a palabras, allá va. A la mata.

Las evalúa, las critica, las trata con aire de perdonavidas. Blogger en Jefe, como se quiere, ha cultivado una afición que le reciproca su interés. Quien tiene como hobby el cultivo de bonsáis, sabe que ninguno de los arbolitos le hablará jamás; quien colecciona sellos cuenta con que son escasas las posibilidades de ver su rostro en uno de ellos…

Castro I, en cambio, mima un hobby que lo mima a él mismo: escribe sobre las agencias de noticias y éstas reproducen al instante sus reflexiones… La satisfacción que le produce esa reciprocidad debe formar parte de la terapia.

 

De contra:

Antes, recuérdese, su relación con las agencias era todavía más expedita, como cuando mandó a “arreglar cuentas” con un corresponsal de la Asociated Press.

Intervención de Castro I el 2 de julio de 1972 en la Embajada cubana en la URSS:

Fidel Castro: «Baste decir que a mí me mataron en Polonia (RISAS) —no soy de hierro, pero hasta ahora el corazón me ha funcionado bien (RISAS)—, y le hicieron creer al mundo que era verdad.

Claro, nosotros hace rato que no tenemos gente de la AP allí. Pero con el tipejo este de la AP los compañeros nuestros arreglaron cuentas (RISAS Y APLAUSOS), ¡y le dieron una buena paliza! (RISAS) La próxima vez tienen que recogerlo por ahí con hormigas en la boca (RISAS), porque no tenemos por qué andarle perdonando a ningún bandido de estos nada. Y nosotros, bueno, no estamos dentro de las leyes esas del imperialismo, ¡y lo ponemos fuera de combate! La única crítica que se les puede hacer a los compañeros es que no le rompieron unas cuantas costillas. Pero en la próxima queda, y no lo va a salvar nada. La impunidad con estos tipejos no va a existir. Nosotros nos encargaremos de que no haya impunidad.»

31/03/2009 17:12


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