L Aniversario

Los cubanos, esa gente entre la que me cuento cuando cuento gente, se apresta a adentrarse en año de aniversario redondo del castrismo. El quincuagésimo, el “cincuenta”, el “L”. ¡Tremendo!

Los cubanos, yo mismo, escriben y publican artículos sobre la efeméride, la repudian y denuncian. ¡Tremendos nosotros los cubanos!

Pero, oigan, aparte de que los números redondos tienen cierta gracia -por abofada que resulte-, ¿importa algo más el quincuagésimo aniversario que el cuadragésimo nono o el quincuagésimo primero? ¿No somos igualmente expósitos del castrismo, celebremos el aniversario IL, L o LI de, digámoslo con Severo Sarduy, “la llegada del Cristo a La Habana”? Esa L, ¿cambia algo?

Con todo, periódicos y revistas de todo el mundo arman expediente tras otro en estos días. “¡El 50 Aniversario!” “¡Cuba celebra…!” ¡Todo un alud de lugares comunes! ¡Una incesante feria de la babosada en todas las lenguas!

¿Un consejo? Olvídense de lo que arman en las redacciones de esos periódicos y revistas, huyan de sus galerías fotográficas y sus “opinadores” a destajo. Corran a la librería más cercana, o a Amazon, compren un ejemplar de El año mil, de Georges Duby, y tiéndase en el sofá a leer sobre número más redondo que cincuenta y otros temores fin-del-mundistas, igualmente infundados pero dueños, al menos, de iconografía más lucida.

 

De contra:

¿Qué pasa con los comentarios en El Tono de la Voz? ¿Acaso alguien conspira a favor de que los modere? ¿De veras alguien me quiere tan mal que busca robarle tiempo de trabajo a quien no le alcanza? Ayer me salió hasta un detractor, ¡no sabía que tuviera alguno!

Gozar de la libertad de reaccionar de manera inmediata y sin filtro alguno a lo que escribe un servidor ¿no les parece algo que agradecer? ¿Tan difícil es, si es que se quiere leer los comentarios, algo que no hace más que un modesto por ciento de los lectores de este blog, saltarse la lectura de los comentarios que no interesan? ¿No les parece que resulta más fácil, y económico, que cada uno gestione su propia lectura en lugar de encargarme a mí gestionar la de todos?

 

UPDATE:

Sí, sí, ya sé que recomendé no leer lo que traen los periódicos sobre el “L”, pero uno tiene que hacerlo, ya saben… Y el “alimentador” trae de todo…

De pronto, el castigo tiene recompensa: la suerte de encontrarme en la Tribune de Genéve a albañil -cuánto supo y escribió Duby sobre los maçons medievales- que lo dice con claridad suprema: ¡no hay académico que parlotee con Mauricio Vicent capaz de poner más claras las cosas!:

“Osvaldo, un maçon de 50 ans, affiche clairement son opposition: «Même si vous voyez peu de policiers dans la rue et pas de militaires, Cuba est une dictature! Le simple fait qu’il y ait un parti unique et qu’un seul homme ait dirigé le pays pendant presque cinquante ans avant de passer le pouvoir à son propre frère prouve qu’il s’agit d’une dictature.”

30/12/2008 1:43


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