Scrapbooking de blogs cubanos

Me llega por correo postal el número correspondiente a Abril-Mayo de 2008 de la revista enepecé publicada en Miami. No es el primer número que recibo de esta revista que leo con interés.

Este número incluye fragmento de un post de El Tono de la Voz, algo que ya sabía porque lo publicaron con mi autorización. También la pieza teatral Los desnudos y los tuertos, a propósito de entrevista radial del inefable Edmundo García a Amaury Pérez, que también fue publicada en El Tono de la Voz a modo de primicia y bajo la firma de Evana Rubert.

Pero repasando esta mañana las páginas de la revista me percato de una circunstancia harto curiosa: la cantidad de material extraído de blogs escritos por cubanos que contiene. Aparte de los mencionados, encuentro un post de Emilio Ichikawa publicado en su blog, otro del propio Emilio aparecido en Estancia cubana, un poema de Manuel Sosa que leí en su Finca y una nota de Enrisco también tomada de su blog. Tal vez haya alguno más que se me escape.

La pregunta es: ¿acabarán las revistas cubanas por convertirse en scrapbooks de material extraído de los blogs?

 

«Severo tenía sólo 21 años, una cultura muy vasta adquirida por medio de la lectura constante, y ambiciones intelectuales aún mayores… De Severo apendí mis primeras nociones de arte contemporáneo al examinar los scrapbooks que él iba compilando pacientemente con los artículos sobre pintura y escultura que recortaba de las distintas revistas europeas y americanas que caían en sus manos, los cuales pegaba con sumo cuidado para que no se lastimara ninguna página. No sé sui exageraba, pero me aseguraba que era tan pobre que nunca se había podido comprar un libro de arte y por eso los confeccionaba él mismo.»

De Francisco Calderón Vallejo, Yagruma. Amores prohibidos en épocas de tiranía (Ediciones Habana Vieja, 2008), p. 480

 

Al gobierno de la Generalitat de Catalunya y responsable, por tanto, de esta comarca del mundo, irá parte de los impuestos que he pagado este año en declaración que presenté ayer. Dicho Gobierno, leo hoy mientras desayuno, pagó 12.000 euros por un informe «sobre una campaña de juguetes no sexistas». El informe por el que se pagó ese dinero consistía en un scrapbook hecho de recortes de periódicos, revistas y artículos bajados de la Internet. Carecía de ideas originales, conclusiones o lo que fuera. Un scrapbook de 12.000 euros. ¿Lo habré pagado yo con los impuestos que me cobraron en el ejercicio pasado?

 

De contra:

Scrapbook Bibliography

31/05/2008 17:41


Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.