Castro I asoma la cabeza

Prensa Latina informa: «El líder cubano, Fidel Castro, envió hoy un mensaje al Hospital No. 1 de Chengdú, en la provincia de Sichuán, para expresarle que puede contar con la brigada médica de la isla por el tiempo que sea necesario.»

¿Qué?

¿«El líder cubano?» ¿«Que puede contar con la brigada… por el tiempo que sea necesario»?

¿Acaso no habíamos quedado en que el dictador había pasado a retiro? ¿No había dimitido de todos sus cargos para dedicarse a su blog? ¿No estaba entregado a su rol de portavoz del fin-del-mundismo, mientras el Vaticano le resuelve audiencia con san Pedro?

¡Avisen deprisa al Dr. Selman!

¡Qué le suba la medicación! ¡Le duplique la dosis! ¡Qué lo inyecte, coño!

A punto de cumplirse dos años de la Proclama, y tras paulatino proceso de abdicación a favor de su hermano, este artefacto «made in China» nos devuelve por un instante a la Cuba de ayer. Que no es la de anteayer, a la que todavía llaman de ayer en La Habana. «El líder» dispone de sus súbditos a placer. Gobierna sus vidas y los ofrece como quien presta cinco pesos a devolver mañana.

Ya empezaban los cubanos a habituarse al nuevo mayoral, y el antiguo asoma la cabeza desde la enfermería.

¡Pínchalo, Selman!

 

En Estonia crean fundación destinada a estudiar los crímenes del comunismo. La sección, incipiente, dedicada a Cuba trae foto magnífica. Es Castro I (¡Selman! ¡Selman!) hablando ante el XXV Congreso del PCUS. Fue en Moscú y 1976. Ha concluido la lectura de su discurso y lo aplauden con fervor el cejudo Brezhnev y demás criminales. Lo aplaudieron mucho ese día. La intervención fue breve y la interrumpieron 27 rondas de aplausos. Una tierna sesión de camaradería comunista.

 

De contra:

Juventud Rebelde viene hoy martiana. Trae la carta de un inventor de Bejucal que ofrecía «velocípedo aéreo» a las tropas mambisas. Una oferta «que tanto nos elevaría», le escribe a José Martí.

«Señor José Martí, Nueva York:

Con motivo de haber inventado un aparato que bien pudiera llamarse un velocípedo aéreo, y que en miniatura me ha dado los más brillantes resultados, creo mi deber dedicarlo antes que a nadie, a mi patria. Las ventajas que puede reportarnos el velocípedo aéreo no creo que se ocultan a su perspicacia, toda vez que con media docena de ellos se pueden arrojar en medio de la noche, una lluvia de bombas sobre una agrupación militar o campamento, sin ser vistos, y sobre todo con el pánico que ocasionaría una cosa oculta y desconocida. En caso de aceptar esta oferta, que tanto nos elevaría, espero guardará la más absoluta reserva sobre este asunto. Y, sin más, B.S.M. (besa su mano) Arturo Comas, Bejucal, 25 de mayo de 1893».

Y trae también esta carta de un pionero de nombre Camilo. Pioneros por el comunismo… Quién vendería más discos en un congreso de la UPC: ¿Martí o Willy Chirino?

Señor Presidente de Estados Unidos:

Cada día que pasa usted conoce menos de la historia de Cuba; da pena que el presidente de un país como Estados Unidos sea tan ignorante y se convierta en un payaso haciéndole gracia a la mafia gusana de Miami.

Pero bueno, esto es una parte, la otra es que su deseo de tener a Cuba y de verla como una propiedad suya se convierte en una ilusión. La verdad es que Estados Unidos siempre combatió a los revolucionarios cubanos desde Martí hasta ahora, y como si esto fuera poco, ahora usted compara a Martí con un cantante con la mayor falta de respeto, ofendiendo la memoria del Apóstol y al pueblo cubano, y aun más, a los pioneros cubanos que tanto queremos a Martí.

El que escribe es un alumno de 5to. grado de la escuela primaria Cesario Fernández, donde estudió uno de los Cinco Héroes, Gerardo, que usted tiene preso por luchar contra el terrorismo.

Le recomiendo que estudie.

Pionero Camilo Beleño, Arroyo Naranjo, Ciudad de La Habana

29/05/2008


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