Indigenismos

Mañana se presenta en Madrid el Informe Estratégico sobre la situación y el futuro de América Latina elaborado por la FAES (Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales), think tank conservador que preside José María Aznar. En el acto, Aznar dará a conocer el documento “América Latina: una agenda de libertad”.

El estudio, según se anunciaba ya en comunicaciones anteriores de FAES, establece un paralelo entre los movimientos indigenistas que proliferan en América Latina y los nacionalismos identitarios europeos.

Bien por esos prolegómenos a un estudio de vilezas comparadas. Evo “El-hombre-que-pudo-haberse-llamado-Adán” Morales y Arnaldo Otegi reunidos en la foto fija de la obcecación por el Ursprung, el Origen.

Del texto de la convocatoria.

El informe estratégico elaborado por FAES considera que el indigenismo empieza a ser para América Latina lo que el nacionalismo es a Europa. Resulta tan esclarecedor como preocupante contemplar sus analogías. Ambos cuestionan los Estados nacionales modernos que superaron el Antiguo Régimen con el constitucionalismo liberal del Siglo XIX. El indigenismo sustituye el concepto de ciudadano de una república por el de miembro de una comunidad étnica, al igual que el nacionalismo europeo busca fórmulas identitarias excluyentes. Los dos subordinan principios e instituciones liberales como la división de poderes, el mérito y capacidad, la igualdad ante la ley y el respeto por los derechos individuales, al logro de sus objetivos muy cercanos al totalitarismo. Indigenismo y nacionalismo propugnan la confusión de poderes. La ocupación de los mismos es una característica común, como lo es la intromisión en la esfera privada de personas y familias en aspectos tan sensibles como la educación o la instrumentación de la religión al servicio de sus causas. Tanto los indigenistas americanos como los nacionalistas excluyentes europeos promueven el falseamiento de la historia; en el terreno económico utilizan la reivindicación de supuestos derechos históricos, como un instrumento de dirigismo y proteccionismo económico. El indigenismo, al buscar la reinstauración de supuestas o míticas instituciones prehispanas, promueve peligrosas excepciones a la normalidad democrática, de la única forma en que ésta puede ser concebida: sufragio universal, igualdad ante la ley, separación de poderes, rendición de cuentas, transparencia…

 

Entretanto, en la comarca del mundo desde la que escribo, Esquerra Republicana de Catalunya, acomplejada por haber aupado a un español a la presidencia de la Generalitat, amaga con romper el pacto de gobierno con socialistas y comunistas, y aliarse con Convergencia i Unió en frente nacionalista. A cambio, piden convocatoria inmediata de un Referéndum sobre la autodeterminación de Cataluña.

En inversión del ensueño de escolares que planean su futuro, y responden a la consabida pregunta por el qué quieres ser de mayor, los independentistas se hacen la pregunta inversa. De pequeñitos, ¿qué seremos?, se dicen. Tal vez, el informe de la FAES les dé pistas y descubran que serán una Bolivia con salida al mar y no la California que imaginan: el aeropuerto de El Prat, un megahub como el LAX, las huertas del Maresme, un Silicon Valley, Ventura Pons haciendo por fin una película que valga los siete euros de la entrada al cine…

 

De contra: Homer Simpson llega un día a casa y se encuentra a Marge y Lisa corriendo de un lado a otro, mientras preparan las maletas para irse de viaje a Canadá. Lisa, con nabokovianos arrestos, ha descubierto que hay ejemplar último de una mariposa. Allá se van a salvarla. Homer, atónito, pregunta: ¿A Canadá? ¿Y por qué armáis tanto revuelo para ir a un país más pequeño que el nuestro?

26/03/2007 16:27


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